En el marco del Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer (25N), el Centro Formativo DRIM A.C. destacó las acciones permanentes que realiza para fomentar el respeto y la equidad. Respaldado por DRIM International, el centro implementa mensajes diarios de concientización en sus comunidades digitales, reafirmando que la prioridad institucional es formar personas de bien, comprometidas con su entorno social y familiar.
Temixco, Morelos. – Con motivo de la conmemoración del Día Naranja, el Centro Formativo DRIM hizo un alto en sus actividades habituales para recordar que la lucha contra la violencia de género no es una tarea de un solo día, sino un compromiso constante que debe vivirse desde la infancia y la juventud. Lejos de limitarse a una fecha conmemorativa, la institución integra la educación en valores como un pilar transversal en cada uno de sus entrenamientos y espacios de convivencia.
Como parte de esta estrategia de prevención y concientización, el centro implementa de manera permanente mensajes matutinos en sus grupos de comunicación digital, promoviendo el respeto mutuo entre alumnos, entrenadores y padres de familia. Para DRIM International, la verdadera esencia de un proyecto formativo radica en su capacidad de incidir positivamente en la mentalidad de las nuevas generaciones, enseñando que la dignidad, la empatía y la igualdad son valores no negociables en la convivencia diaria.
Formar personas de bien implica trascender los límites de la cancha o el aula. Los directivos y colaboradores del Centro Formativo DRIM tienen claro que el deporte mixto y las actividades comunitarias son herramientas poderosas para deconstruir estereotipos y fomentar una cultura de paz. Al involucrar a toda la red familiar en este mensaje, se construye un frente común contra cualquier forma de violencia en el municipio.
Bajo el lema #UnaFamiliaUnEquipo, el Centro Formativo DRIM conmemora esta fecha con acciones concretas y una postura firme. La institución reitera su compromiso de seguir educando con el ejemplo, sembrando en cada deportista la convicción de ser agentes de cambio que protejan, respeten y valoren a su comunidad.


