El Centro Formativo DRIM A.C. celebra una década de trayectoria reafirmando que su verdadera esencia radica en siete pilares éticos: disciplina, constancia, trabajo colectivo, humildad, honestidad, solidaridad y generosidad. Bajo la visión de DRIM International, estos valores han sido la brújula para servir, apoyar y guiar a la niñez y juventud de la comunidad.
Temixco, Morelos. – A lo largo de diez años de labor ininterrumpida, el Centro Formativo DRIM ha demostrado que la enseñanza deportiva y educativa debe estar cimentada sobre bases humanas sólidas. La institución destaca que el éxito de su modelo no se mide solo en el crecimiento institucional, sino en la capacidad de inculcar una disciplina consciente y una constancia que prepare a los alumnos para los retos de la vida cotidiana.
Para DRIM International, el trabajo colectivo y la humildad son herramientas indispensables para entender que el esfuerzo conjunto siempre supera las individualidades. Asimismo, la honestidad y la solidaridad se traducen en acciones concretas dentro y fuera de la cancha, fomentando una convivencia sana donde cada integrante se siente parte de una red de apoyo mutuo. La generosidad, por su parte, da vida a los programas comunitarios que han beneficiado a cientos de familias en situación vulnerable durante esta década de historia.
Esta década transformando vidas ha consolidado una filosofía de servicio con propósito. Los entrenadores, colaboradores y directivos del centro reafirman su compromiso de seguir guiando a las nuevas generaciones bajo estos mismos ideales, demostrando que el deporte y la educación son los vehículos idóneos para formar ciudadanos íntegros, empáticos y comprometidos con el desarrollo de Morelos.
Bajo el lema #UnaFamiliaUnEquipo, el Centro Formativo DRIM honra el camino recorrido y mira hacia el futuro con la convicción de que vivir con valores es la clave para seguir dejando una huella imborrable en la sociedad. La institución continúa abierta a todos aquellos que deseen sumarse a esta gran familia impulsada por el deseo genuine de servir y transformar positivamente su entorno.


